📜 Una tradición ancestral
Las Tablas de Sarhua son pinturas sobre madera que constituyen la expresión artística más emblemática del pueblo. El gobierno peruano las declaró Patrimonio Cultural de la Nación el 29 de octubre de 2018 (RVM N°197-2018-VMPCIC-MC), reconociendo su valor excepcional como « herencia transmitida desde la época prehispánica » y como « vía de comunicación y medio de organización social ».
El origen de las Tablas de Sarhua sigue siendo debatido. Algunos investigadores ven una influencia colonial, relacionándolas con las vigas pintadas de las iglesias andinas de finales del período virreinal. Otros ven una continuidad de los « quellcas » incas, esos registros pictóricos mencionados por el cronista Fernando de Montesinos y conservados en el « pokencancha », una especie de depósito/museo donde se guardaban estas pinturas. Las tablas más antiguas conservadas datan de finales del siglo XIX.
🏠 La ceremonia de la Tabla Apaykuy
Tradicionalmente, las Tablas de Sarhua se ofrecen durante la construcción de una nueva casa o la formación de un nuevo hogar. El compadre (padrino) de la familia ofrece una tabla pintada durante la ceremonia del techado, que luego se coloca en la viga principal del techo como símbolo de protección, prosperidad y buenas vibraciones.
La lectura de la tabla se hace de abajo hacia arriba según una estructura codificada:
- Abajo: La dedicatoria y el nombre de los padrinos.
- En el medio: La Virgen de la Asunción (patrona de Sarhua), luego los propietarios representados en sus actividades cotidianas.
- Arriba: El Sol (Intisol), divinidad andina, símbolo de vida y continuidad.
Entre cada escena, motivos decorativos (flores, animales) adornan el espacio. Las tablas tradicionales miden entre 2 y 4 metros y se realizan a partir de troncos de molle, sauce, eucalipto o lambras. Los pigmentos utilizados son naturales, extraídos de la tierra y de las plantas de la región.
🎨 Evolución y temas contemporáneos
Con el tiempo, las Tablas de Sarhua han evolucionado para incorporar nuevos temas. Los artistas sarhuinos representan hoy relatos de migración, la violencia política sufrida durante los años de conflicto armado (1980-2000), la pandemia, la lucha por los derechos de las mujeres y reflexiones sobre la igualdad. Esta evolución testimonia la capacidad de adaptación de este arte y su papel como vector de memoria social.
Los soportes también se han diversificado: hoy existen tablas sobre madera y lienzo, en formatos variados, así como productos utilitarios. Artistas como Venuca Evanán, hija de sarhuinos, perpetúan esta tradición aportando su voz contemporánea.
Bueno saber:
El maestro Primitivo Evanán Poma (nacido en 1944) es considerado el más grande exponente de las Tablas de Sarhua. Fue distinguido por el Ministerio de Cultura como « Personalidad Meritoria de la Cultura » y por el Ministerio de Educación con las Palmas Artísticas en el grado de Gran Maestro. La Asociación de Artistas Populares de Sarhua (ADAPS), fundada en 1982, continúa difundiendo este arte a nivel mundial.
Consejo práctico:
Las Tablas de Sarhua pueden comprarse directamente a los artistas en sus talleres en Sarhua o en Lima. Los precios varían de S/ 45 por un marco pequeño a más de S/ 2 500 por una obra de gran tamaño realizada por un maestro artesano. Es un recuerdo auténtico y único que apoya directamente a la comunidad sarhuina.