Huancaya es un distrito de la provincia de Yauyos, en la sierra de Lima, ubicado dentro de la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas. A 3,554 m sobre el nivel del mar, este pintoresco pueblo ha sido reconocido por la ONU como uno de los mejores pueblos turísticos del mundo en 2024, gracias a su impresionante patrimonio natural y su cultura viva. Sus aguas turquesas, sus cascadas escalonadas y sus puentes coloniales de piedra lo convierten en un destino imperdible para los amantes de la naturaleza y la fotografía.
Huancaya se encuentra en la provincia de Yauyos, a 320–330 km al sureste de Lima. La ruta más común es por la Panamericana Sur hasta San Vicente de Cañete (km 144), luego desviarse hacia Lunahuaná y continuar por la carretera que bordea el río Cañete hasta llegar a Huancaya. El viaje en auto dura entre 6 y 8 horas, dependiendo del estado de la vía y las paradas. Se recomienda viajar durante el día, ya que la carretera es afirmada en varios tramos y no cuenta con iluminación nocturna.
El pueblo se encuentra a 3,554 m sobre el nivel del mar. El clima es frío y seco durante la mayor parte del año, con una temperatura promedio de 13 °C. Durante el día el sol puede ser intenso, pero las noches son frías, con temperaturas que descienden cerca de los 4 °C. La temporada de lluvias se concentra entre octubre y abril, siendo enero a marzo los meses de mayor precipitación. La mejor época para visitar es de abril a noviembre, durante la estación seca, cuando los cielos están despejados y los caminos son más transitables.
Huancaya es un destino que combina paisajes de ensueño con una rica tradición andina. Sus lagunas de color turquesa, como la Laguna Huallhua, sus cascadas escalonadas de Cabracancha y sus puentes coloniales de piedra son algunos de los atractivos que lo han hecho famoso. Además, su reciente reconocimiento como “Pueblo con Encanto” por la región Lima y su inclusión en la lista de los mejores pueblos turísticos del mundo por la ONU avalan su calidad como destino. Es ideal para caminatas, paseos en bote, pesca de truchas y fotografía de paisajes.
La ruta más utilizada es la siguiente:
Recomendación: Salir muy temprano (antes de las 5:00 a.m.) para llegar con luz de día y evitar conducir de noche en la zona de montaña.
No hay un servicio directo frecuente de buses a Huancaya desde Lima. La opción más común es:
La forma más práctica para quienes no disponen de vehículo propio es contratar un tour de fin de semana largo o un paquete de varios días. Varias agencias de Lima ofrecen excursiones a Huancaya y la Reserva Nor Yauyos-Cochas, con transporte, guía y, en algunos casos, alojamiento incluido. Es la opción más segura y cómoda para recorrer los principales atractivos.
Es la laguna más famosa de la zona, conocida por su intenso color turquesa, producto de los minerales disueltos en sus aguas. Se encuentra a pocos minutos del pueblo. Se pueden alquilar botes de remo para recorrerla (costo aproximado S/ 20 por persona). Los alrededores ofrecen miradores naturales desde donde se obtienen postales inolvidables.
Ubicadas a corta distancia del centro poblado, estas cascadas escalonadas forman piscinas naturales de aguas cristalinas. El agua desciende por una serie de terrazas rocosas creando un paisaje que recuerda a una escalera gigante. Se puede caminar junto a ellas y, en época de menor caudal, incluso bañarse en las pozas superiores. El sendero es de corta duración y bien señalizado.
En el pueblo se conservan varios puentes de piedra construidos durante la época colonial. El más emblemático es el Puente de Calicanto, que cruza el río Cañete y forma parte del paisaje típico de Huancaya. Son lugares ideales para fotografías y para entender la importancia histórica del camino que unía la costa con la sierra.
La plaza de Armas de Huancaya destaca por su pileta con una escultura de trucha tallada en piedra. Alrededor se encuentran la iglesia colonial, el municipio, la Casa de la Cultura y un pequeño museo. Las calles empedradas y las acequias de agua cristalina que corren por el centro son una de las señas de identidad del pueblo. Las casas tradicionales, de piedra y barro con techos de teja andina, completan el ambiente andino.
Desde el pueblo parten senderos que conducen a miradores naturales con vistas del valle, las lagunas y las cascadas. Entre los más accesibles están el Mirador de la Laguna Huallhua y el Mirador de Cabracancha. Para quienes buscan mayor actividad, se puede caminar hasta el anexo de Vilca (a 18 km), donde se encuentran la laguna Papacocha y el Bosque del Amor, un área de vegetación nativa.
La trucha es el producto estrella de la zona. En las lagunas y en los criaderos locales se puede practicar la pesca deportiva (con permiso) y luego degustar el pescado fresco en los restaurantes del pueblo.
La cocina de Huancaya refleja su tradición andina y el aprovechamiento de los recursos locales. Los platos y productos más representativos son:
Los restaurantes se concentran alrededor de la plaza de armas. Los precios de los menús oscilan entre S/ 15 y S/ 35 por persona.
El ingreso a la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas tiene un costo de S/ 10 por persona (puede variar según la temporada). Se paga en el puesto de control al ingresar al pueblo.
Sí, hay zonas habilitadas para camping cerca del pueblo y junto a la laguna. Se recomienda llevar carpa de montaña y saco de dormir para temperaturas bajo cero, ya que las noches son muy frías.
En el pueblo hay covery limitada de algunos operadores (principalmente Claro y Movistar), pero en los alrededores de las lagunas y cascadas la señal es intermitente o nula.
Sí, no hay cajeros automáticos en Huancaya. Asegúrese de llevar suficiente efectivo para cubrir alimentación, hospedaje, entradas y compras.
En la misma reserva se encuentran los pueblos de Vilca (con su laguna Papacocha y el Bosque del Amor) y Laraos, así como las lagunas de Pumacocha y Chanchacocha. También es posible continuar hacia Yauyos y el Mirador de Capillucas.