Taquile es una de las islas más remotas y fascinantes del lado peruano del Lago Titicaca. Habitada por una comunidad quechua, se destaca por su fuerte sentido de colectivismo y una forma de vida profundamente arraigada en el respeto a la tradición. La isla es famosa en todo el mundo por su Arte Textil.
En 2005, la UNESCO inscribió el Arte Textil de Taquile en su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. No solo se reconoce la calidad de los tejidos, sino la tradición viva que transmite códigos culturales, ritos y la historia de la comunidad a través de motivos, colores y técnicas de tejido.
A diferencia de la mayoría de las culturas andinas, en Taquile, los hombres son los principales tejedores, a menudo trabajando mientras caminan o charlan. Los gorros (chullos) que llevan no son solo accesorios, sino indicadores de su estado civil (rojo para hombres casados, coloridos para hombres solteros). Las mujeres, por otro lado, son responsables de hilar y hacer cinturones y textiles planos.
Llegar a Taquile es una experiencia en sí misma. A diferencia de Amantani, la mayoría de los viajeros visitan Taquile en una excursión de un día completo, a menudo combinada con los Uros. El sendero principal desde el puerto hasta la plaza principal (Plaza de Armas) es una subida gradual pero sostenida, que consiste en casi 500 escalones.
El trek culmina en el arco de piedra de Huayrapunku (que significa "Puerta del Viento" en quechua). Este lugar ofrece una de las vistas más icónicas y espectaculares del Lago Titicaca, con visibilidad sobre el lago, la Cordillera Real boliviana y las colinas agrícolas en terrazas de la isla.
La comunidad de Taquile se organiza según la trilogía inca: "Ama Sua, Ama Llulla, Ama Quella" (No seas ladrón, ni mentiroso, ni perezoso). Esta filosofía se refleja en su sistema de gobierno comunitario y distribución de beneficios del turismo, garantizando la preservación de su isla.
Los turistas suelen almorzar en uno de los restaurantes comunitarios de la plaza principal. El menú es simple y delicioso, a menudo centrado en trucha frita (trucha frita) capturada en el lago y servida con quinoa o verduras de la isla. Es una excelente manera de contribuir directamente a la economía local.
Este es el lugar ideal para comprar artesanías textiles. Las artesanías se venden colectivamente por la asociación de familias. Los precios son fijos, lo que garantiza un comercio justo para la comunidad, y la calidad es reconocida mundialmente. No olvides llevar efectivo (soles).