Ubicada en el Altiplano peruano, pero más al norte de Puno (a unas 2 horas en coche), la ciudad de Lampa es un destino de elección para los entusiastas de la arquitectura y la historia. Se la conoce como la "Ciudad Rosa" debido al uso de ladrillos y tejas de arcilla rojiza a rosada que dominan las fachadas de sus edificios históricos.
Al igual que Chucuito y Juli, Lampa jugó un papel importante durante el virreinato. Fue un próspero centro minero y agrícola, cuya riqueza permitió la construcción de edificios religiosos y cívicos excepcionales, ahora considerados entre las arquitecturas coloniales más hermosas del sur del Perú.
Lampa ofrece un contraste impactante con las ciudades más oscuras del Altiplano. Su estilo estético único y la atmósfera pacífica de sus calles la convierten en una parada refrescante y fotogénica en el camino entre Cusco y Puno, o durante una excursión dedicada desde Puno.
El punto culminante de cualquier visita a Lampa es sin duda la iglesia de Santiago Apóstol. Construida en el siglo XVII, es una obra maestra de la arquitectura barroca andina en ladrillo rojo. Su cúpula, cubierta de tejas azules y blancas, es una de las más fotografiadas de la región.
Lo que hace famosa a esta iglesia a nivel internacional es lo que alberga: en una capilla funeraria, hay una réplica autenticada de la famosa "Piedad" de Miguel Ángel (el original está en Roma, en el Vaticano). Esta escultura llegó al Perú en circunstancias misteriosas, convirtiendo a Lampa en un lugar de peregrinación para amantes del arte.
Debajo de la iglesia se encuentra una fascinante red de catacumbas llenas de cráneos y huesos, dispuestos de manera ornamental, un oscuro pero rico recordatorio cultural de las prácticas funerarias coloniales y la concepción de la muerte en los Andes. Visitar la cripta es una experiencia inolvidable.
Además de la iglesia, Lampa cuenta con un fino ejemplo de ingeniería colonial: un puente de piedra bien conservado que cruza el río Lampa. Si tienes suerte y exploras las áreas más remotas (como el cañón de Tinajani, un poco más lejos), Lampa también es conocido como un lugar privilegiado para avistar cóndores andinos.
La ciudad rinde homenaje a uno de sus hijos más famosos, Enrique Torres Belón, político e ingeniero peruano. Parte del patrimonio cultural de Lampa está dedicado a él.