Yungay y Campo Santo:
Memoria de una tragedia en el corazón de los Andes

MEMORIA Y PATRIMONIO DEL PERÚ

A pocos minutos de la nueva ciudad de Yungay, el Campo Santo es un lugar de memoria único en el Perú. Cubriendo el emplazamiento de la antigua ciudad sepultada por el terremoto y aluvión del 31 de mayo de 1970, este sitio emblemático del Callejón de Huaylas invita al recogimiento, frente al nevado Huascarán que aún domina el paisaje.

Presentación del Campo Santo de Yungay

El Campo Santo de Yungay es un espacio conmemorativo situado en la provincia de Yungay, en la región de Áncash, Perú. Se encuentra a unos 1,5 km al sur de la ciudad actual, en la vía que conduce hacia Huaraz, a una altitud de aproximadamente 2 458 metros.

El lugar ocupa el emplazamiento de la antigua ciudad de Yungay, sepultada el 31 de mayo de 1970 por un terremoto y un aluvión procedentes del nevado Huascarán. Hoy, el Campo Santo es a la vez cementerio, lugar de memoria y sitio turístico que recibe cada año a miles de visitantes.

En la parte más alta del sitio se alza la estatua del Cristo Redentor, con los brazos abiertos hacia el Huascarán. Alrededor, jardines, cruces conmemorativas, placas familiares y senderos permiten recorrer el lugar con respeto y recogimiento.

La tragedia de 1970: terremoto y aluvión

El 31 de mayo de 1970 a las 15:23, un terremoto de magnitud aproximada de 7,9 sacudió la región de Áncash. El epicentro se situó frente a la costa de Chimbote, en el océano Pacífico. El sismo se sintió en toda la costa y la sierra del departamento.

A causa del terremoto, un enorme bloque de hielo y roca se desprendió de la ladera norte del nevado Huascarán. Una avalancha de lodo, hielo y piedras descendió entonces a una velocidad estimada de entre 250 y 300 km/h, arrasando todo a su paso.

Una ciudad sepultada en pocos minutos

La antigua ciudad de Yungay, entonces una de las más prósperas del Callejón de Huaylas, quedó completamente cubierta en pocos instantes. Se estima que entre 18 000 y 20 000 personas perdieron la vida allí. A escala regional, el terremoto y los aluviones asociados (incluido el de Ranrahirca) causaron la muerte de 70 000 a 80 000 personas.

¿Sabías que? El cementerio de la ciudad, situado sobre una colina artificial preincaica llamada cerro Huansakuy, resistió parcialmente el aluvión. Unas 300 personas se refugiaron allí y sobrevivieron, junto con algunos niños que asistían al circo itinerante Verolina, instalado en el estadio de la ciudad.

Un punto de inflexión en la gestión del riesgo en el Perú

La catástrofe de 1970 marcó un punto de inflexión en las políticas públicas peruanas. En 1972, el Estado creó un organismo encargado de coordinar la respuesta ante emergencias: el Instituto Nacional de Defensa Civil, conocido hoy como INDECI.

Qué ver en el Campo Santo de Yungay

El Campo Santo se recorre como un museo al aire libre. Los vestigios conservados cuentan tanto la vida de la antigua ciudad como la violencia de la catástrofe que la sepultó. La visita se realiza por senderos acondicionados, en un entorno tranquilo frente al Huascarán.

Los vestigios de la antigua ciudad

Varios elementos de la antigua Yungay han sido despejados o preservados. Se pueden observar en particular:

  • Las cuatro palmeras de la antigua plaza de Armas, de las cuales solo una sigue con vida hoy.
  • Las ruinas del templo Santo Domingo de Guzmán, del que quedan fragmentos de muros.
  • El mausoleo erigido en homenaje a las víctimas del 31 de mayo de 1970, en forma de columna trunca cubierta por un manto y ceñida por una corona floral.
  • Los restos del tanque de gasolina de la ciudad.
  • Los vestigios de la empresa de transportes Expreso Áncash, uno de cuyos vehículos estaba estacionado cerca de la plaza el día del drama.
  • El mirador, una réplica de la fachada del antiguo templo, situado a unos cien metros.

El cementerio y el cerro Huansakuy

El cementerio de la antigua ciudad ocupaba una colina artificial de origen preincaico llamada cerro Huansakuy. De forma cónica, resistió parcialmente el aluvión y constituye hoy el corazón simbólico del Campo Santo.

Una arquitectura en caracol

El cementerio está organizado en cinco plataformas superpuestas dispuestas en espiral, diseñadas por el arquitecto suizo Arnoldo Ruska, residente en Yungay en aquella época. Esta disposición permitía albergar las sepulturas en varios niveles.

El Cristo Redentor

En la cima del cerro se alza el Cristo Monumental de Yungay, una gran escultura con los brazos abiertos hacia el nevado Huascarán. Fue diseñada y realizada por el artesano yungaino Filomeno Melgarejo Malpica, quien inició el proyecto ya en 1965.

Desde este punto, la vista abarca gran parte de la Cordillera Blanca y de la campiña de Yungay. Es a la vez un mirador natural y un lugar de recogimiento.

Yungay hoy: memoria y reconstrucción

Tras la catástrofe, la ciudad de Yungay fue reconstruida a pocos kilómetros del antiguo sitio. Hoy es la capital de la provincia homónima y un punto de paso importante del Callejón de Huaylas.

Una nueva ciudad orientada a la montaña

La nueva Yungay se ha desarrollado como un centro urbano y turístico. Sirve de punto de partida hacia las lagunas de Llanganuco, la Laguna 69 y los paisajes del Parque Nacional Huascarán. Su actividad se basa en parte en la acogida de visitantes que vienen a descubrir la región y su historia.

Un lugar de memoria protegido

El Campo Santo fue declarado Zona Intangible mediante la Resolución Suprema n.° 005-77-ORDEZA del 12 de octubre de 1977. Esta protección tiene como objetivo evitar cualquier ocupación o intervención que modifique la naturaleza conmemorativa del lugar. Dicha calificación ha sido reiterada en varias ocasiones, en particular en un informe de la Superintendencia de Bienes Nacionales en 2009.

Cada año, el 31 de mayo, ceremonias reúnen a los familiares de los desaparecidos y a las autoridades locales para honrar la memoria de las víctimas.

Un proyecto de acondicionamiento reciente

Entre 2023 y 2024, el Plan Copesco Nacional impulsó un proyecto de infraestructura destinado a mejorar la acogida de los visitantes. El proyecto incluye un centro de interpretación, miradores, senderos acondicionados y servicios básicos. Las instalaciones fueron inauguradas en mayo de 2024, con el objetivo de reforzar la dimensión turística, educativa y conmemorativa del sitio.

Un legado para la gestión del riesgo

La tragedia de 1970 marcó profundamente las políticas públicas peruanas. En 1972, el Estado creó el Instituto Nacional de Defensa Civil, convertido hoy en el INDECI, encargado de coordinar las respuestas ante situaciones de emergencia a escala nacional.

Información práctica para visitar el Campo Santo de Yungay

Horarios y tarifas de entrada

El sitio está abierto todos los días de 8:00 a 18:00. Los días festivos, el horario puede ampliarse hasta las 19:00. Las tarifas indicadas a continuación son orientativas: se recomienda informarse previamente, ya que pueden variar.

Categoría Tarifa indicativa
Adultos S/ 10,00
Niños y adolescentes (5 a 17 años) S/ 5,00
Estudiantes (técnicos y universitarios) S/ 5,00
Niños menores de 5 años Gratis
Adultos mayores de 60 años Gratis
Personas con discapacidad Gratis
Residentes del distrito de Yungay Gratis

Cómo llegar al Campo Santo

El Campo Santo se encuentra a unos 1,55 km de la plaza de Armas de la nueva Yungay, en la vía que conduce hacia Huaraz. Desde la ciudad, los visitantes disponen de tres opciones sencillas:

  • A pie: unos 20 minutos por una vía asfaltada.
  • En mototaxi: unos 3 minutos desde la plaza de Armas.
  • En automóvil particular: unos 2 minutos.

Cómo llegar a Yungay desde Huaraz

Yungay se encuentra a unos 57 km al norte de Huaraz, subiendo el Callejón de Huaylas por la Ruta 3N. El trayecto pasa por Carhuaz y Mancos, entre otros lugares. Los visitantes disponen de varias opciones.

En transporte público (combi o colectivo)

  • Duración: aproximadamente 1 hora y 30 minutos.
  • Costo: entre 5 y 7 soles por persona.
  • Salida: las combis que van a Yungay son las mismas que se dirigen hacia Caraz. El paradero se encuentra en el bulevar Pastorcita Huaracina, a unas seis cuadras al norte de la plaza de Armas de Huaraz.

En automóvil particular o taxi

  • Duración: aproximadamente 1 hora.
  • Costo estimado: entre 30 y 100 soles según la opción elegida (auto de alquiler, taxi por aplicación o empresa local de remises).
  • Itinerario: desde Huaraz, tome la avenida Confraternidad Internacional Oeste con rumbo norte. La carretera desciende progresivamente a lo largo del Callejón de Huaylas.

En Yungay hay abundante espacio para estacionar y el tráfico sigue siendo fluido. La ciudad también ofrece varias opciones de alojamiento y restauración.

En taxi colectivo desde Yungay

Una vez en el lugar, los taxis colectivos permiten llegar al sendero de la Laguna 69, a Caraz o a Carhuaz. Se estacionan en el jirón Santa Rosa, en diagonal a la comisaría de la Policía Nacional del Perú. El precio se negocia directamente con el conductor.

En tour organizado desde Huaraz

La mayoría de las agencias de Huaraz ofrecen full days que combinan la visita a Yungay y al Campo Santo con otros sitios de la región, en particular las lagunas de Llanganuco o la Laguna 69. Estas excursiones suelen incluir el transporte de ida y vuelta y un guía.

Los precios varían según el programa y los servicios incluidos. Se recomienda comparar las ofertas y verificar el detalle de lo que está incluido antes de reservar.

Consejos para la visita

  • Salir temprano: si viene desde Huaraz para una excursión de un día, un inicio temprano permite disfrutar del sitio sin prisas. A esta altitud, los desplazamientos requieren un ritmo más lento.
  • Mejor época: el sitio se puede visitar todo el año. La estación seca, de mayo a septiembre, suele ofrecer un cielo más despejado y una mejor visibilidad del Huascarán.
  • Mantener una actitud respetuosa: el Campo Santo y el cementerio son lugares de memoria. Se espera una vestimenta adecuada y un comportamiento silencioso. Conviene evitar la música alta.
  • No arrojar basura: aunque el sitio está al aire libre, se pide a los visitantes que se lleven sus residuos.
  • Tomar un buen desayuno: antes de salir hacia Yungay o la Laguna 69, se recomienda una comida consistente debido a la altitud. Los mercados locales ofrecen platos tradicionales como el caldo de cabeza de cordero o el caldo de gallina con mote.
  • Protección solar y ropa adecuada: el tiempo puede cambiar rápidamente en la montaña. Lleve sombrero, protector solar y una chaqueta ligera.
  • Altitud: el sitio se encuentra a unos 2 458 m. Se recomienda una aclimatación progresiva si llega directamente desde la costa.
  • Artesanía local: cerca de la boletería del Campo Santo hay puestos de venta de artesanía, en particular esculturas del Cristo blanco.

Un lugar de memoria en el corazón del Callejón de Huaylas

El Campo Santo de Yungay no es un sitio turístico como los demás. Da testimonio de una tragedia que ha marcado profundamente la historia del Perú y recuerda la potencia de las fuerzas naturales en los Andes.

Su visita se integra naturalmente en un itinerario alrededor de Huaraz, entre el descubrimiento del Parque Nacional Huascarán, las lagunas de Llanganuco y los paisajes de la Cordillera Blanca. Es una parada que invita tanto a la reflexión como a la contemplación.

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